Pues hoy es lunes. Lunes que no veas. Super lunes, vaya. Llego al taller y no hay nada que hacer. Nada con lo que hacer como que no oigo al Padrino. Esto pinta mal.

– ¡Chris!
– Dígame, Don Padrino.
– Tengo trabajo importante para ti.
– ¿De verdad? No me lo creo.
– Mira, que me ha dicho mi hijo que hay unas películas nuevas en el cine, y necesito que me las bajes para esta tarde.
– Ah vaya. – Hago lo que puedo por seguir sonriendo – ¿Y cuáles son?
– Mira las tengo apuntadas aquí.
– A ver… ¿Catorce películas? ¿Para esta tarde?
– Sí. Que dice mi hijo que hay un programa nuevo para bajar películas súper rápido, y que se baja unas 10 “pelis” en una mañana.
– Seh, los cojones te bajo yo esto.
– ¿Cómo?
– Nada, nada, que cómo mola esto, dije.

Total. Que tengo trabajo importante… En esto que llega el $Boss, hijo de Padrino, y me ve poniendo el übertorrent en uno de los trastos que tenemos por aquí, para bajarle las “pelis” al Padrino, y le empieza a latir la vena de la frente.

– ¿¿Yo no te tengo dicho que en el trabajo no te bajes nada??
– Sí, pero es que…
– !!NADA!!
– Vale, vale…

Así que quito el programa de marras, y me pongo a ver los Simpson, que por el baremo de ésta empresa, también es trabajo importante. Importantísimo, vaya.

Por supuesto, por la tarde, llega el bueno de Vito, extasiado ante la expectativa de catorce películas para ver por la noche. Que no tiene otra cosa que hacer, el buen hombre.

– Chris, ¿me has bajado esas “pelis”?
– No.
– ¿¿Y ESO POR QUÉ?? – Lo de la vena viene de familia, parece.
– Cálmese, don Padrino. Me ha dicho su hijo que no puedo descargar nada en el trabajo.
– ¿Y qué? ¡Que me bajes las películas te he dicho!
– Muy bien. Voy a ello.
– Y las quiero para ésta tarde.
– ¿Cómor?
– Me has oído. Búscate la vida. – Cómo odio esa frase…

Total, que las pongo de nuevo. Y claro, lleva $Boss, y la vena de la frente me aplasta contra la pared.

– Pero vamos a ver. ¿Tú te me quieres subir a la chepa, o qué?
– ¿Lo cualo?
– ¿Yo no te dije a ti, bien clarito, que en el trabajo no se descarga nada?
– Sí, pero el señor Padrino…
– ¡Qué padrino ni que una menos cuarto! ¡Que no se baja nada, cagonlaputa!
– Bueno, pues se lo explicas tú. Mira, por ahí viene.

Escena de peli del oeste. Se miran. Fíjamente. Padre e hijo. La tensión hace vibrar el aire. No, espera, eso es mi móvil…

– ¡Tú quieres que nos empapelen por piratería!
– ¡Qué dices! Si me lo dijiste tú.
– Yo no te dije que vinieras a bajarte nada a la tienda.
– Ah, ¿pero me las habéis bajado?
– No.
– ¿Y qué habéis hecho en todo el día?
– Trabajar.
– Sí, claro…

¿Trabajar? ¿Quién? ¿Yo? Nah… Esos 27 ordenadores de ahí se han debido de reparar solos. Cosas que tiene la informática. Es cosa sabida que los informáticos no trabajamos. Nos pasamos el día sentados, sin hacer nada. O, como mucho, “mirando cositas” por internet. Es por eso que me traen “trabajo importante”.

No me tienen hasta los huevos ni nada.

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