Para cualquier informático de servicio, el día a día está lleno de ironías, pequeños momentos de carcajada, cuando algún cliente te pide un “cable wireless”, o un usuario te dice que “no puede mover el ratón más allá, porque se acaba la mesa”. Sin llegar a faltar el respeto al pobre ignorante que nos cuente tales barbaridades, lo habitual solía ser reírse de las gestas de los menos sabiondos, inclinado sobre unas cervezas y unas tapas con los compadres del negocio informático. Claro que, ¿por qué quedarse para uno lo que puede alegrarle el día a alguien menos afortunado? Así que decidí abrir un weblog.

Las historias aquí narradas son lo que un pobre informático, que ejerce como “servicio técnico”, o no tan técnico, en una tienda de informática cualquiera, vive día tras día. Puesto que el propósito de todo esto es magnificar el lado risueño de la vida cotidiana de un servidor, muchos pasajes han sido ligeramente retocados. Podríamos decir que decoro mis gestas para que a vosotros os resulten más placenteras de leer, y la sonrisa aparezca con mayor facilidad. Sin embargo, sabed que no miento. Cada situación, cada cliente, y cada usuario son reales, aunque no tenga que serlo cada frase que leáis. Puesto que todos mis lusers existen, me gusta proteger su ignor… intimidad, inventándome nombres que tengan relación con sus hábitos, su conducta, o la pinta que tiene su oreja izquierda cuando la sombra de la quinta luna de júpiter pasa delante del sol.

Espero que disfrutéis leyéndome tanto como yo escribiéndoos.

Ah, se me olvidaba. Si por un casual, querido lector, te ves identificado con alguno de mis estúpidos personajes, te jodes. Haber prestado más atención en clase de informática.