Nunca se me dio bien escribir. El mero hecho de formalizar mis pensamientos con el fin de que, una vez plasmados, sean asimilados por otras formas de vida, me resulta tan complicado como ir de compras con mi churri. Pero he aquí la razón por la que he decidido publicar pasajes de mi vida cotidiana, como ya lo hace el incombustible e inmejorable Wardog, cuyo blog me ha inspirado. Que no es lo mismo que copiarse, ¿eh?

Vivo en un lugar en el que los cursos de informática enseñan a no poner queso al ratón. En un lugar como éste, cualquiera que sepa distinguir teclado de ratón se considera técnico. Y luego estamos los demás. Los que realmente nos sabemos mover entre 0x000007B y “el messenger no va”. A los que acabas llamando cuando “mi primo, que estudia informática” termina de cargarse tu PC Carrucha, y se te queda mirando con cara de “pues en clase funciona”. Pues bien, éste es el relato de la vida de un informático de los de verdad, de los que tienen callo en el pulgar. Porque merece ser contado, y tú te mereces partirte la caja un rato. Y ya que estamos, posteo lo que me salga, que para eso están los blogs.

Y ahora, sin más preámbulo, mi primer post.

Trabajar en una tienda de informática es como trabajar para National Geographic. No es broma. Menos lo del aire libre. Dios sabe que no salgo del taller desde hace meses, pero es que no hace falta. La diferencia más importante entre mi tienda y National Geographic, es que en mi caso la fauna viene a verme, en vez de yo ir a estudiarla. Ahora estaréis esperando ejemplos. Claro. Pues ahí van.

A éste ejemplar lo he bautizado como “Homo Yomelosétodo Ycomomedigasalgotecrujo”.

– ¿Qué pasó? – El saludo canario por excelencia
– Buenos días. ¿En qué puedo ayudarle?
– Necesito un adaptador de cablesonido a cabledevideo
– ¿Disculpe?
– Pues un adaptador de cableso…
– Ya, eso sí lo entendí. Pero, ¿para qué quiere eso?
– Para enchufar la tele al ordenador.

Ole sus huevos. Éste quiere endilgarle el televisor a la tarjeta de sonido. Ole, ole y ole.

– ¿Está seguro de que no necesita un cable de S-Video, o un cable VGA?
– ¿?
– ¿Quiere enchufar el ordenador al televisor, para ver películas, y esas cosas, verdad?
– Sí.
– Entonces necesita un cable de vídeo, no un adaptador de esos que me decía.

Al margen de si tal cosa existe. Burrismo, diosss….

– Que no. Necesito un adaptador de cablesonido a cabledevídeo. Que yo se lo que quiero, vale?
– Pues siento decirle, caballero, que tal adaptador no existe, más que nada porque nada tiene que ver el sonido con el vídeo.
– ¿¿Me está llamando mentiroso??
– No, caballero, solamente le decía que…
– ¡¡Me estas llamando mentiroso!!

Ahora, como ya hemos entrado en calor, me tutea, claro.

– No, señor. Lo que le digo es que…
– ¡¡Vete a la mierda!!

Ya estoy. Gracias. Y la próxima vez que vengas a pedirme algo, verás lo que te cuento. Cabrón.

Siguiente ejemplo, el “Homo Porquetieneteclas”.

– ¡Buenas!
– Buenas tardes.
– Yo quería preguntar… ¿Ustedes arreglan fax?
– Pues no. Para eso tiene que ir a…
– ¿Pero esto no es una tienda de informática?
– Sí, pero…
– ¿Y no arreglan fax?
– No.
– ¿Y qué saben ustedes de informática entonces?
– … – ¿Le contesto o la mando a la mierda?

Y el tercer y último ejemplo del día: el “Homo Soisunamierda Ymedaispena”.

Os pongo en escena. Cliente inglés recién llegado a la isla encuentra la única tienda de informática de los alrededores en la que hablan inglés (¡si es que soy un hacha!), y “amablemente” les pide que le actualicen la BIOS de su Acer Aspire ONE. El trasto en cuestión no tiene lector de floppy, ni unidad óptica. Y aunque el fabricante diga que se puede actualizar desde pendrive, a mi nunca me ha funcionado. Solución: Una disquetera USB. Cosa que no tengo, así que la mando a pedir para él solito, por su cara bonita. Casualidad de la vida, que en el pedido con el que me tenía que llegar la disquetera, el mayorista se “olvidó” de meterla en las cajas…

– ¡Qué pasa tío! – Se ve que tenemos confianza…
– Buenas tardes.
– ¿Te ha llegado eso, chaval?
– Pues no. Resulta que el mayorista…
– ¡Vaya panda de incompetentes! – Me corta
– ¿Disculpe?
– Que no sois capaces ni de traer una puta disquetera – cita literal – ¿y pretendéis que os deje mi pedazo de portátil – pedazo de mierda, si acaso. invento del demonio, los aspire one – para que le actualicéis la BIOS? ¡¡Ni de coña!! – Todo a volúmen de concierto de Metallica con técnico de sonido borracho.

Media vuelta, y sale de la tienda, portátil en sobaco, no sin antes tirarme las revistas del mostrador de un manotazo, dejándome ahí plantado con la boca abierta.

Y así se da, que el sentido de mi vida debe de ser aguantar burradas. Porque si no es eso, es que el mundo me odia. Y creo que prefiero la primera opción.

Saludos y hasta más ver.